En el acto intervinieron los presidentes del CIV, y de la SVIP, y se designó al Ing. Rubén Alfredo Caro como Presidente Honorario de la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo (SVIP), quien pronunció unas palabras de agradecimiento y destacó la importancia de esta institución.
Asimismo, se procedió a la entrega de la Condecoración “Antonio José de Sucre, Gran Mariscal de Ayacucho”, al Ing. Carlos José Borregales Loaiza, y al Ing. Pedro Alejandro Figueroa del Busco; se le otorgó la Condecoración “Orden Juan Manuel Cajigal”, y entrega de reconocimientos a un destacado grupo de Ingenieros en la especialidad de Petróleo. Los doctores Manuel Antonio Pulido Musche y Ramón Enrique Cornieles, fueron merecedores del Premio “Gumersindo Torres”. Se guardó un minuto de silencio en memoria del Ing. Arévalo Guzmán Reyes, presidente honorario de la SVIP, fallecido en noviembre del pasado año.
En su intervención, el presidente del Colegio de Ingenieros de Venezuela, Ing. Enzo Betancourt, manifestó que “la conmemoración del 58 aniversario de la fundación de la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo, es una importante efeméride que nos llena de júbilo y gran satisfacción. Fue en 1958, año de los albores de nuestra democracia, cuando un destacado grupo de Ingenieros de esta especialidad, decidió su creación, con la finalidad de lograr una Sociedad gremial participativa y con opinión preponderante en el entorno nacional e internacional, de acuerdo con la posición geopolítica de Venezuela, con especial énfasis en la parte tecnológica del negocio de los hidrocarburos”.
Refirió que “desde los inicios de la explotación petrolera en nuestro país, comenzando por la compañía minera Petrólia del Táchira en 1878, pasando por el primer pozo explorado en el Lago de Maracaibo, en 1914; la primera exportación del producto en 1917, y el reventón del pozo Los Barrosos en la parte oriental del Lago de Maracaibo en 1922, se comenzó a escribir un capítulo muy importante de la historia contemporánea de Venezuela. A partir de entonces, la industria petrolera iniciaba un rápido proceso de crecimiento para producir una completa y total transformación del país”
-El país agrícola -dijo- comenzaba a ser sustituido por la Venezuela petrolera, convirtiéndonos en un país monoproductor y monoexportador del llamado “oro negro”. Se hizo caso omiso a una clarinada de alerta hecha por Arturo Uslar Pietri en un artículo publicado en el diario caraqueño “Ahora”, en 1936, cuando señalaba la conveniencia de “sembrar el petróleo”, no solo para permitir un racional y mejor aprovechamiento del producto, sino para que desde entonces, se comenzaran a echar las bases que permitirían el apuntalamiento hacia un proceso de desarrollo efectivo.
Puntualizó además que “el sector petrolero necesita grandes inversiones y políticas de mantenimiento. Aquí debe actuarse con el mayor margen de equilibrio, porque nuestra principal industria requiere de resultados ampliamente positivos y que verdaderamente redunden en amplios beneficios para nuestros compatriotas. Tenemos que dejar de ser un país monoproductor y trabajar ampliamente en la diversificación de la producción de diferentes rubros”. “Es necesaria una rectificación y reorientación de las políticas petroleras, cuyos resultados en los últimos años en Venezuela, no han sido los más satisfactorios”.
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El presidente del CIV, Ing. Enzo Betancourt; el presidente de la SVIP, Ing. Lindolfo León y el nuevo Presidente Honorario de la SVIP, Ing. Rubén Alfredo Caro, durante el acto conmemorativo.